CAST
|
GAL

ACTUALIDAD

Volver

 

El colegio Seminario Menor de Ourense desarrolla el proyecto "El bosque del Seminario"


El amor entre Álvaro Leis Rodríguez -coordinador del proyecto- y Voz Natura no empezó ayer, sino que suma cuatro años. «Ya viene del anterior colegio en que estuve, y a este, el Seminario Menor de Ourense, llegué hace tres -recuerda-. Cuando me incorporé al primero me comentaron si quería implicarme en el proyecto y decidí probar». Y desde entonces, un trabajo constante con alumnos y una cifra de la que se siente orgulloso: «Por el momento llevamos más de mil botellas de plástico recicladas».

-¿Tiene algo que ver Voz Natura con las materias que imparte?
-Soy profesor en el área de Ciencias, y Voz Natura encaja perfectamente con la nueva metodología implantada en el Seminario, el método EBI, basado en la personalización de la enseñanza.

-Pues no lo va a tener fácil este año.
-¡Claro que el covid nos va a limitar, sobre todo para trabajar en equipo, pero nos va a permitir disfrutar de muchas más clases al aire libre, siempre que el tiempo lo permita!

-¿Arrinconando los libros?
-Hay muchos valores que no vienen dentro de un libro, y las clases en plena naturaleza, utilizando como asiento los propios bancos que tú has creado reciclando botellas, puede ser un buen punto de partida para continuar la transformación de nuestro bosque.

-¿Y su experiencia hasta ahora?
-Cuando llegué aquí propuse la participación en Voz Natura, y ¡sorpresa!: el centro ya llevaba tres años inmerso en el proyecto. Así que de la mano de don Amadeo -un muy respetado profesor de Biología que lleva dos décadas en el centro- se había comenzado el cambio de un bosque anteriormente un poco descuidado.

-Citó dos veces un bosque.
-Estamos un enclave privilegiado, con un bosque caducifolio en el cual se puede pasear, relajarse y disfrutar de una de las mejores vistas de Ourense.

-¿Y el curso pasado?
-Don Amadeo y yo empezamos con la idea de crear algo con botellas de plástico llenas de otros plásticos. Se repartieron botellas a los alumnos para que las fueran llenando con todos los plásticos y envases que generaban, y se les pidió que trajesen botellas y garrafas que tuviesen en casa para transformarlas en algo útil.

-¿Con qué resultado?
-El desenlace de esto fue un aula llena de botellas, y a partir de ahí la imaginación de los chicos fue dando rienda suelta a multitud de actividades, comenzando por crear animales con esas botellas.

El profesor Álvaro Leis insiste en que “este curso lo afrontamos con gran optimismo”.