En 1971 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) instauró el 21 de marzo como el Día Forestal Mundial. Para darle un carácter simultaneo a la conmemoración, se seleccionó esta fecha porque coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio norte y el comienzo del otoño en el sur.
A lo largo de esta jornada, miles de personas realizan plantaciones y otras actividades para llamar la atención sobre la necesidad de preservar estos ecosistemas y luchar contra las agresiones a las que se ven sometidos, como los incendios y las deforestaciones. La mitad de estos ecosistemas de la Tierra han desaparecido y una gran parte de los bosques primarios han sido destruidos o están amenazados por la extracción de madera, los usos agrícolas o ganaderos de estos espacios, los embalses, la urbanización o el cambio climático, entre otros factores.
Galicia es una de las principales potencias forestales de Europa, con una superficie forestal arbolada que representa el 48% de su territorio (1.400.000 hectáreas). Más de 120.000 hectáreas de estas son consideradas superficie forestal certificada, lo que coloca a esta comunidad al frente del Estado en cuanto a gestión forestal sostenible.